Siempre me ha costado dar el puntapié inicial… Pero aquí vamos…

Soy “aspie”, o, lo que es igual, estoy diagnosticado con TEA 1 (Trastorno del Espectro Autista nivel 1), antes conocido como Síndrome de Asperger.
Tengo 43 años, estoy casado desde hace 21 años, con 8 hijos y un trabajo estable, gracias a Dios… Todo un logro, se diría, para alguien con mis “características”.
De mis hijos, dos están igualmente diagnosticados (11 y 20 años), superando cada día nuevos obstáculos.

“¿Cómo lo has hecho?”, me preguntaron en más de una ocasión…
No hay una única y simple receta.
Y de eso se trata este blog, de compartir las experiencias (buenas y malas) y todos los intentos (exitosos y fallidos) que me han ayudado a superar obstáculos, y que están, a su vez, ayudando a mis hijos.

Interesante es notar que no he dicho “mis hijos diagnosticados”, sino simplemente “mis hijos”, porque lo que me ha ayudado a sobrevivir en este “extraño planeta” son técnicas efectivas para la vida, útiles para todos.

Comenzaré diciendo, simplemente, que el “aspie” es un “meticuloso analista de datos y resolvedor de problemas”, un “empedernido sistematizador de procesos”, y un “estricto seguidor de reglas”, características también conocidas como: obsesiones e intereses restringidos. Pero es importante hacer un cambio de óptica, para poder pasar de una visión “problemática y negativa” a otra “provechosa y positiva”.

Este blog buscará ser, a su vez, un lugar de encuentro y de opiniones, un ambiente participativo y colaborador, para que todos podamos nutrirnos de la experiencia de los que pudieron sobreponerse y vencer las dificultades.

Especialmente, cuento con el apoyo de la chica de sombrero, gran mentora en la “cientificación y conceptualización” de lo que aprendí empíricamente. Y con el apoyo de la “súper mamá”, mi gran terapista de la vida y compañera del camino, mi esposa; con ella, por ella y gracias a ella vencí muchos obstáculos.

De esta manera, doy el puntapié inicial para esta gran aventura.

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